¿Por qué te empeñas en querer abrazarme con tus fríos brazos? No temes acaso a que algún día puedas al
canzarme. No sabes siquiera que me dicen “la extraña de la
En la esquina y más allá
¿Por qué te empeñas en querer abrazarme con tus fríos brazos? No temes acaso a que algún día puedas al
canzarme. No sabes siquiera que me dicen “la extraña de la