¿Por qué te empeñas en querer abrazarme con tus fríos brazos? No temes acaso a que algún día puedas alcanzarme. No sabes siquiera que me dicen “la extraña de la 15”. Intuyo, porque eso dicen que hacemos las mujeres, intuyo que más temo yo. Entonces salgo arrancando con ganas de que me alcances. Con miedo y con ansias, dejando una estela para que me veas, para que me veas tú, no permitamos que alguien se equivoque. Pero corre, no tan rápido, no vaya a ser que el juego se termine antes de lo esperado. Con un poco de ti y con otro poco de mi.

Powered By Blogger